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¿Prompts? ¿Mega-prompts? Y si contextualizamos un poco desde nuestra experiencia docente con ChatGPT.

Foto del escritor: Luis DávilaLuis Dávila

Para empezar, te planteo la siguiente pregunta:


Si eres docente, sabes que diseñar un buen recurso digital de aprendizaje —especialmente una Guía de Trabajo Autónomo (GTA)no es simplemente poner ejercicios en orden y ya. Una buena guía debe ser una recurso que organice, motive y acompañe al estudiante en su proceso de aprender por cuenta propia, incluso sin la presencia directa del docente.

Y claro, todo eso requiere tiempo, planificación y coherencia con el currículo… justo lo que muchas veces nos falta por falta de tiempo y solemos buscar guías en internet (que no quiere decir que esté mal) pero que muy pocas lo adaptamos y contextualizamos.

Ahora bien, se viene hablando mucho sobre el uso de inteligencia artificial en educación, especialmente de ChatGPT. Y aunque suena prometedor, también puede resultar intimidante cuando nos dicen que hay que usar “prompts estructurados”, "prompts efectivos con roles específicos” o “meta-prompts sofisticados” para obtener buenos resultados.

Pero, ¿y si no fuera necesario nada de eso?


¿Te imaginas poder crear una guía educativa clara, completa y alineada al currículo solo conversando con la IA de forma natural, como si estuvieras planificando con un compañero de trabajo? ¿Sin comandos raros, sin fórmulas técnicas, sin complicarte la vida, sin los clásicos 4 elementos: Rol, Contexto, Tarea, Formato u otras técnicas del prompting?

Pues eso fue justamente lo que hice.


En esta entrada quiero contarte cómo, paso a paso, logré crear un recurso educativo, específicamente una guía de trabajo autónomo de Matemática, sólida, coherente y útil para mis estudiantes, usando solo mi experiencia pedagógica y el acompañamiento de ChatGPT (con un café y una tertulia de aquellas).

Y lo mejor de todo: es que este proceso lo puedes replicar, sin importar tu nivel de conocimiento técnico en el prompting técnico. Porque no se trata de dominar la IA, sino de saber cómo guiarla con claridad, propósito y visión pedagógica.


Vayamos 🎶pasito a pasito, suave, suavecito🎶


A diferencia de lo que muchos piensan, no necesitas dominar una estructura compleja ni hablarle a la IA con frases enredadas o sintaxis tipo ingeniero de prompts. Lo que realmente necesitas es lo que ya tienes: experiencia como docente, claridad en tus objetivos y la intención de crear un recurso útil para tus estudiantes.

Aquí te comparto el paso a paso real que seguí. Tal cual sucedió. Sin trucos, sin “prompts premium”, solo con indicaciones pedagógicas que tú también puedes replicar.


Paso 1: Comienza con una pregunta desde tu rol docente

Lo primero que hice fue algo muy natural: preguntarle directamente a ChatGPT cuál era su experiencia en el diseño de guías pedagógicas alineadas al currículo.

🗨️ “¿Cuál es tu nivel de experiencia en el diseño de Guías de Trabajo Autónomo que realmente promuevan un aprendizaje efectivo y significativo y desarrollen sus competencias en los estudiantes, de acuerdo con el Currículo Nacional MINEDU - Perú?”


¿Por qué comencé por aquí?

Porque necesitaba asegurarme de que la IA con la que iba a trabajar entendiera realmente el enfoque por competencias del Currículo Nacional del MINEDU, y que no se limitara a darme una ficha genérica, descontextualizada o sin coherencia pedagógica.

Tenía claro que una Guía de Trabajo Autónomo no es solo una lista de ejercicios: es una herramienta formativa que debe responder a un propósito, desarrollar capacidades específicas, incluir desempeños precisados, fomentar la autonomía y proponer actividades significativas.

Y sí, la respuesta de ChatGPT me sorprendió gratamente. No solo mostró comprensión del marco curricular, sino que describió con claridad cómo se estructura una GTA coherente, articulada con las competencias y centrada en el estudiante. En ese momento "sentí el verdadero terror", no mentira, supe que podía avanzar con confianza.

📌 1er Consejo práctico: No empieces pidiendo el resultado. Empieza con una conversación natural. Habla con la IA como si estuvieras dándole la bienvenida a un nuevo compañero que se integra a tu equipo. Explícale tu enfoque, tu nivel, tu propósito y tu estilo. Pregúntale por su experiencia con el currículo o con el diseño de guías pedagógicas. Esto no solo activa una mejor respuesta, sino que le da a la IA un marco de referencia contextualizado para colaborar contigo desde el inicio con sentido educativo

Paso 2: Analiza una guía real y pídele retroalimentación experta

Luego, subí un ejemplo de una Guía de Trabajo Autónomo que tenía a mano y pedí algo muy directo:

🗨️ A partir de tu experiencia necesito que revises el ejemplo de una Guía de Trabajo Autónomo propuesto en el documento adjunto e identifiques todos los elementos que debe tener una Guía.


🔍 ¿Qué obtuve?

Un análisis estructurado y profundo, que me permitió identificar lo que estaba bien, lo que faltaba, y —lo más valioso— una lista clara de los elementos fundamentales que debe tener toda GTA de calidad:

  • Propósito de aprendizaje

  • Competencia, capacidades y desempeño

  • Actividades diferenciadas

  • Autoevaluación cualitativa

  • Criterios de logro visibles

  • Vinculación con el entorno del estudiante

  • Orientaciones para la familia, entre otros.

Este paso fue como tener un asesor pedagógico a mi lado revisando mi trabajo, pero disponible 24/7.

📌 2do Consejo práctico: No subestimes el valor de revisar lo que ya tienes. Antes de pedirle a la IA que cree algo desde cero, muéstrale un ejemplo real de tu trabajo (una guía, una ficha, una rúbrica, una planificación). No importa si está incompleta; lo importante es que sirva como punto de partida para el análisis pedagógico.

Al hacerlo, estás activando en la IA una capacidad crítica muy útil: la de ofrecerte retroalimentación estructurada, basada en criterios que muchas veces tenemos en mente, pero que no siempre tenemos tiempo de revisar con detalle. En mi caso, lo que obtuve fue más que una revisión técnica: fue una mirada pedagógica que distinguió fortalezas, carencias y oportunidades de mejora, alineadas al currículo.

Y lo mejor (ya sabes): lo hizo en segundos y con disponibilidad total, como ese compañeros con el que siempre quisiste revisar tus recursos, pero que a veces no está disponible cuando más lo necesitas.

Piénsalo así: revisar lo que ya hiciste te ayuda no solo a mejorar ese documento, sino también a fortalecer tu mirada como diseñador pedagógico.


Paso 3: Pide una plantilla base, adaptable a cualquier área

Con el análisis claro, pedí una plantilla editable de Guía de Trabajo Autónomo que sirviera para cualquier grado y área:

🗨️ “Ahora, tu tarea será elaborar la plantilla editable de una Guía de Trabajo Autónomo (GTA), basada en el Currículo Nacional MINEDU - Perú y orientada al desarrollo de competencias …”



🔍 ¿Qué me entregó?

Una plantilla completa, organizada, con lenguaje humano y pedagógico, que incluía desde los datos informativos hasta la autoevaluación del estudiante. El texto estaba redactado como si yo mismo lo hubiera hecho: motivador, claro, amigable. Y, además, podía personalizarse fácilmente.

Este paso te ahorra horas de trabajo. Una vez tengas esta plantilla base, solo debes adaptarla al contenido específico que estés trabajando.

📌 3er Consejo práctico: Invierte tiempo en una buena plantilla… y te devolverá tiempo cada vez que la uses. Una de las mejores decisiones que puedes tomar como docente que diseña recursos es pedir a la IA una plantilla base editable (incluso en función del formato que tienes o te han brindad en tu IE), bien estructurada, alineada al currículo y con enfoque por competencias. No solo para salir del apuro de hoy, sino para crear un modelo que puedas reutilizar, adaptar y enriquecer en futuras sesiones o grados.

En este paso, descubrí algo valioso: la IA puede ayudarte no solo a resolver una necesidad puntual, sino también a construir un andamiaje pedagógico sostenible, que te permita planificar con claridad, sin volver a empezar de cero cada vez.

La plantilla que obtuve no era un formato rígido, era una propuesta dinámica, flexible y con un lenguaje pensado para acompañar al estudiante desde su autonomía, no solo para evaluar resultados. Y eso es lo que marca la diferencia entre un documento de trabajo más… y un verdadero recurso de aprendizaje.

🧩 Una buena plantilla no reemplaza tu creatividad docente. La potencia. La ordena. La canaliza.


Paso 4: Personaliza la guía con tu tema, grado y enfoque

En este paso, fui más específico:

🗨️ “¡Muy bien! Ahora necesito que diseñes una GTA personalizada para el área de matemática. El campo temático es operaciones con polinomios: Adición y sustracción. La GTA está dirigida para estudiantes de octavo grado (segundo de secundaria). Debe tener una duración de 3 horas. La competencia a desarrollar es de Resuelve problemas de regularidad, equivalencia y cambio. Debes redactar un desempeño precisado para cada capacidad: Traduce datos y condiciones a expresiones algebraicas; Comunica su comprensión sobre las relaciones algebraicas; Usa estrategias y procedimientos para encontrar reglas generales; Argumenta afirmaciones sobre relaciones de cambio y equivalencia. Propón 10 ejercicios de nivel básico para la actividad 1, 10 ejercicios de nivel intermedio para la actividad 2. Incluye ejercicios relacionados con perímetros de figuras. Incluye 5 problemas contextualizados.”


🔍 ¿Qué resultado obtuve?

Una guía completamente alineada al currículo nacional, con:

  • Actividades de nivel básico e intermedio

  • Ejercicios con contexto real

  • Problemas aplicados a perímetros

  • Desempeños precisados por cada capacidad

  • Actividades reflexivas y autoevaluativas

📌 4to Consejo práctico: Mientras más claro seas con lo que quieres, más preciso será lo que recibes. Una vez que tienes una buena plantilla base, el siguiente paso es personalizarla para tu clase real. Y aquí ocurre algo maravilloso: la calidad del resultado que te entrega la IA depende directamente de la claridad con la que expliques tu necesidad pedagógica.

En este punto, no necesitas recurrir a fórmulas técnicas. Solo tienes que hacer lo que sabes hacer muy bien: explicar tu propósito como docente, el tema que vas a trabajar, el grado de tus estudiantes, el tiempo disponible y la competencia que deseas desarrollar y deja a la IA que haga su magia.


ALGO ADICIONAL: si tienes problemas al copiar tus guías que contienen fórmulas matemáticas, te dejo esta publicación que te puede interesar:



📌 RECUERDA: conversar con intención pedagógica, crear con visión docente

Después de mi "conversa" con ChatGPT, puedo decirlo con total convicción: no se trata de saber usar prompts complicados (no digo que no sea necesario saber, por supuesto que si), sino de saber conversar desde la experiencia docente. Una conversación con sentido, bien planteada y contextualizada, puede dar lugar a recursos potentes, útiles y coherentes con nuestro trabajo.

La inteligencia artificial, como ChatGPT, no sustituye nuestro rol como educadores. Nos escucha, nos sigue, se adapta a nuestras indicaciones (¡por ahora! y ¡debemos aprovecharlo!) Pero no educa por sí sola. Somos nosotros quienes debemos marcar el norte.

Cuando logramos entablar un diálogo natural con la IA, desde nuestro lenguaje pedagógico, activamos su mayor potencial: convertirse en una herramienta que piensa con nosotros, que acompaña nuestras decisiones curriculares, y que nos ayuda a transformar ideas sueltas en experiencias de aprendizaje significativas.


📌 Ya conoces el refrán: "Un consejo aunque sea de un conejo"

  1. No empieces pidiendo un producto. Comienza compartiendo el propósito. Cuéntale a la IA (ChatGPT, Gemini, Claude, Copilot, entre otros) qué quieres lograr, qué competencia deseas desarrollar, en qué grado estás trabajando. Eso marcará la diferencia entre un recurso genérico y uno verdaderamente útil.

  2. Revisa lo que ya tienes antes de empezar desde cero. Subir una guía previa o una sesión antigua y pedir retroalimentación te ayudará a mejorar no solo ese recurso, sino tu mirada como diseñador de experiencias.

  3. Crea una plantilla maestra que puedas reutilizar y adaptar. Pedir una plantilla editable bien estructurada te ahorrará horas de trabajo en el futuro. Invierte tiempo en una buena base y personalízala según tus necesidades.

  4. Usa tu lenguaje como docente. No te preocupes por escribir bonito, sino por comunicar bien. No necesitas aprender comandos (Trucos de prompts). Basta con expresarte como lo harías con un compañero del área o asignatura que impartes. La IA entiende mejor cuando tú te expresas con claridad y propósito.

  5. Adáptalo todo, siempre. Recuerda que ningún recurso generado por IA está terminado. Tú, como docente, tienes la última palabra. Revisa, ajusta, agrega tu toque, conecta con tu grupo, adapta a tu realidad. La IA propone, pero tú dispones.

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💡 y para cerrar…

En un mundo que cambia a velocidad vertiginosa, el uso de la IA puede ser una oportunidad increíble para humanizar más el proceso de planificación educativa, no para despersonalizarlo.Conversar con ChatGPT no es “tercerizar” nuestra tarea. Es aprender a delegar lo mecánico, para enfocarnos en lo pedagógico. Es liberar tiempo para crear con más profundidad. Es acompañar mejor a nuestros estudiantes, con más herramientas y menos desgaste.


¿Te animas a probar esta estrategia?

Te leo en los comentarios.

 
 
 

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